Sin esperas, desde cualquier dispositivo
Sweeney permite que Roarke venda cocaína solo si la consigue por su cuenta, colocándolo en el punto de mira de Gotti, que sospecha que los Westies desafían a Castellano. Mientras tanto, Bridget ayuda a Cahill a conseguir nuevos explosivos para su plan del IRA y Polk presiona a Keenan para que lleve un micrófono oculto.