Sin esperas, desde cualquier dispositivo
Mientras las consecuencias del atentado sacuden las instituciones británicas, Rachel se ve obligada a colaborar con nuevas figuras dentro de la cadena de mando. Las contradicciones en las pruebas y los movimientos de quienes deberían ser aliados alimentan una creciente sensación de paranoia. A medida que la investigación avanza, la posibilidad de que alguien esté manipulando la realidad desde dentro del sistema se vuelve cada vez más inquietante.