La lectura del testamento de Sue sorprende a todo el mundo. Sam y Charlie están furiosos, y Percy no entiende nada. Ella, Delilah y Chantal se hacen varias confesiones difíciles entre ellas y a ellas mismas, y Percy se pregunta qué ha pasado con la niña que fue… la niña que escribía historias de miedo, que cruzaba el lago nadando y que no temía ir a por todo y a por quien quería.