Imagina una ciudad medieval rodeada de murallas, donde la supervivencia es un acto cotidiano y la muerte acecha en cada esquina. En el año 1237, el formidable Batu Khan, líder de la horda mongola, lanzó un asedio brutal contra la ciudad de Kozelsk, que duró dos meses en los que perdió hombres y máquinas de asedio, pero finalmente logró su objetivo. Sin embargo, su victoria no se limitó a la conquista de la ciudad, sino que se convirtió en un acto de venganza y destrucción, donde todos los habitantes, incluidos mujeres y niños, fueron asesinados en un acto de barbarie. La ciudad fue renombrada como Ciudad Feroz, un recuerdo de la crueldad y la destrucción que se desató en sus calles. Este episodio oscuro de la historia medieval nos invita a reflexionar sobre la naturaleza humana y la violencia que ha acompañado a la conquista de territorios a lo largo de la historia.


