En un momento crucial de la historia, cuando la lucha por la igualdad de género comenzaba a tomar fuerza en todo el mundo, un grupo de mujeres valientes y decididas se embarcó en una misión revolucionaria en Colombia en 1954. La búsqueda de la justicia social y la igualdad de derechos se convirtió en su objetivo principal, y el derecho al voto femenino se erigió como el gran desafío a superar. Con una combinación de protestas pacíficas, pero audaces, apariciones en la radio y una estrategia mediática magistral, estas pioneras lograron colocarse en el centro del debate nacional, alcanzando finalmente su objetivo y logrando que se incluyera el derecho al voto en la Asamblea Nacional Constituyente. Sin embargo, el verdadero reto apenas comenzaba, ya que se enfrentaron a una oposición feroz en el debate, donde tuvieron que defender su causa con pasión y convicción. Entre ellas, Esmeralda Arboleda destacó como una figura clave en esta lucha por la emancipación femenina y la conquista de la igualdad de derechos, en lo que se convertiría en un hito importante en la lucha por la justicia social y la igualdad en Colombia, y un ejemplo a seguir para las futuras generaciones de feministas y activistas por los derechos humanos.


