¿Qué ocurre cuando la realidad y la fantasía se entrelazan en la vida de un maestro de la locura creativa? La respuesta la encontramos en la fascinante historia de Salvador Dalí, un artista que dejó huella en la historia de la pintura. En el año 1951, mientras preparaba una fiesta sorpresa de cumpleaños para un amigo cercano, lleno de cisnes, bailarinas y la emotiva música de Rimsky Korsakov, Dalí fue interrumpido por un periodista que quería desentrañar uno de los misterios más intrigantes de su vida: la repentina reaparición de un tratado que el pintor había escrito más de 20 años atrás y que parecía haber desaparecido para siempre. Este hecho desencadenó una serie de eventos inesperados y fascinantes que revelaron la complejidad y la pasión de un genio del arte. Con este acontecimiento, Dalí se vio obligado a enfrentar su pasado y a reflexionar sobre su legado artístico en un momento en el que su trabajo ya había alcanzado un gran reconocimiento.

