La carretera sinuosa del sur se despliega ante ellos como un mapa de deseo, un llamado a la aventura que Alba y Martín no pueden resistir. En el verano del 2018, deciden emprender un viaje hacia el sureste español, hacia un territorio de calor y luz donde el tiempo parece detenerse. Una parada en un cortijo aislado en mitad del desierto les lleva a una explanada repleta de muebles y objetos a la venta, reliquias de relaciones rotas que evocan la nostalgia por un sentimiento ya agotado. En silencio, observan aquellas pertenencias que parecen contar historias de amor y pérdida, y perciben que su viaje no es otra cosa que una huida hacia delante, un intento de dejar atrás el pasado y encontrar un nuevo sentido en la soledad del camino. La verdad es que en ese momento, no saben hacia dónde van, pero lo que sí saben es que no pueden parar.

